domingo, 1 de julio de 2007

01 de julio 2007

Hoy tocaron todas las pruebas que, cuando uno es novato y el barco nuevo, procura no hacer.

A la mañana hacía un magnífico tiempo en el embalse de San Juan. La noche fue relativamente fresca para la fechas en que estamos y unos 21 grados y cielo nublado hacían perfecta la navegación.

Al entrar al agua un viento suave nos permitió unas bordadas en ceñida sin mucha escora ni necesidad de compensación saliendo por la borda. Tanto es así que volvimos a puerto a buscar a Matías (mi hijo de 3 años al que estoy "convenciendo" respecto a los barcos a vela... aunque el tiene claro que los que le gustan son las motoras ;) )

Devuelto el niño a la seguridad de la tierra firme iniciamos una bordada larga aprovechando los 6 km del embalse. Salvo unas ceñidas en zig zag para poder pasar un "tubo" entre dos montañas que acelera el viento sensiblemente, el resto del paseo fue con viento por la amura de babor.

Como ya he comentado este pantano tiene unos vientos arrachados y muy rolantes que vuelven muy difícil la navegación siendo necesario compensar todo el tiempo.

La primer "prueba" fue la de mi amigo Martín que tenía ganas de un chapuzón (por voluntad y no accidente) y nos permitió experimentar una maniobra de Hombre al Agua y la subida a bordo.

El RS Vision es un barco muy inestable por lo que solo es viable subir a bordo desde la popa. El problema es que por el ancho del espejo de popa el espacio entre el timón y la banda es muy reducido y da la sensación de no ser posible trepar. Solución: la misma que para subir a una tabla de windsurf, sumergir un poco el cuerpo y aprovechar el impulso de la flotabilidad para proyectar el tronco del cuerpo sobre el casco. Una vez tienes medio cuerpo arriba es cuestión de deslizarte "tipo foca" según terminología técnica de Martín.

La segunda prueba fue un hombre al agua en toda regla, producto de una escora al límite en una planeada con viento por el través de estribor. Y es que la vuelta a puerto se realizó con vientos fuertes, y muy fuertes, rolando desde popa al través de estribor. Por cierto... tengo que comprar un anemómetro.... y un gps de windsurf.... me está entrando mucha curiosidad por saber la velocidad de los vientos malditos de ese pantano y sobre todo que velocidades desarrolla el O meu fum fum.

La tercer prueba era una espinita que Martín y yo teníamos clavada, el izado del Gennaker!!!!
Esperamos llegan al centro del pantano, lugar donde se ensancha hasta casi duplicar el ancho y donde las montañas de los lados tienen una altura mucho más reducida. Manteníamos el viento rolando entre popa y través, pese a que seguía siendo fuerte había calmado un poco y las ganas pudieron más que el sentido común.

La maniobra de izado es bien sencilla. Antes de hacerlo arrollamos el foque. Fue sacar el gennaker violeta y O meu fum fum se proyectó a toda velocidad. La mayor abierta, aunque no del todo porque como digo tanto teníamos viento de popa como de través, asi que escota de la mayor en mano y trabajando según viniese el viento. La cuestión es que con el barco perfectamente adrizado, con nosotros cuidando todo el tiempo mantenerle equilibrado sientes que te remolcan desde delante a toda velocidad y ves como el agua sale proyectada desde la proa a los lados. Éxtasis!!!! Lo único que pude decir fue "vamos rápido tío... muy rápido" Debemos haber recorrido un kilómetro y medio, aunque solo fueron unos segundos. Al menos los vivimos como unos segundos. Inconvenientes... que la escota del Gennaker no lleva (como es lógico) mordaza y que te duerme el brazo de la fuerza que hace. Y que (al menos hasta que nos acostumbremos) el tripulante ya no puede trabajar compensando pesos porque va dedicado exclusivamente al Gennaker. Hay que navegar rogando que no vire el viento ;)


Tuvimos que arriar el Gennaker casualmente por ello. Primero giró desde la aleta a la amura de estribor, lo suficiente para desinflarla y hacernos perder velocidad, para después pasar a la amura de babor y hacernos cruzar el Gennaker por la proa. Impresionante de ver, pero por suerte, sin inconvenientes. Eso si, nos decidió a arriar la vela.

Así como me encanta el método de izado, la arriada es muy problemática. Supongo que cuando la vela esté más vieja quizás sea más fácil, pero aún así, no dejará de ser una maniobra compleja. La hemos resuelto como voy a contar, aunque no sé si es la mejor forma. Mantuvimos la tensión en la escota para que la vela estuviese inflada, cazamos la vela con la driza de arriado sin liberar la driza de izado (es el mismo cabo donde el chicote superior va al puño de driza y el inferior a un chupón en el centro de la vela. Cuando el chupón enfrentó la entrada del tambucho donde se guarda la vela comenzamos a lazcar la driza de izado y la escota mientras cazábamos la driza de arriado. Un poco de fuerza, mucho de suerte y la vela entró al completo sin caer al agua. Cuando repitamos la maniobra varias veces con igual resultado reconoceré que funciona, al momento sigo creyendo que tuvimos suerte. En lo personal iba preparado para tirarme al agua y terminar metiendo la vela a mano en el tambucho. El no dejar que la vela desvente durante la maniobra es fundamental, tened eso en cuenta.

Habiendo arriado el Gennaker y sin desenrollar el foque comenzamos a ser vapuleados por vientos de proa que pasaban de una amura a otra y que incrementaban su fuerza por segundos.
La verdad es que el viento nos jugó unas cuantas malas pasadas y como buenos novatos las reacciones "instintivas" generaron más problemas que los que ya teníamos. Como escribo todo esto como método de análisis y aprendizaje para mi mismo voy a declarar públicamente mis fallos.

Cuando el viento arrecia la capacidad de pensar disminuye y como no tengo respuestas automatizadas la cago...

He internalizado que el RS Visión es un barco para navegar en función del viento y no en función del rumbo. Quiero decir que se amordazan las escotas y se navega a puro timón buscando la mayor velocidad. Problema... me he encontrado más de una vez cuando el viento arrecia con la mayor totalmente cazada escorando al máximo, hasta el punto de tener el hombre al agua ya contado. Aunque lleve la escota en la mano y no en la mordaza, me bloqueo y no la suelto. Antes en otros barcos lo hacía, pero creo que me he centrado tanto en esa condición de navegación del O meu fum fum que no reacciono ni que esté a punto de volcar. Busco siempre corregir con el timón orzando. Y aquí viene el otro problema, en ocasiones, cuando nos pega una racha muy fuerte, el barco se va de orzada. Como inconscientemente procuro siempre compensar, en lugar de dejarle hacer y perder velocidad, tiendo a arribar, algunas veces violentamente, sobre todo si para peor de males el viento amaina justo cuando estoy con el timón casi a la banda, porque ya no solo no compenso sino que genero terrible trasluchada, habiendo realizado giros de 180 grados.... mal que me pese reconocerlo.

Por cierto, deseo decir en mi favor que hoy el viento estaba muy por encima de mis posibilidades y las de mi barco y en el fondo estoy contento porque todos los cruceros que navegaban en el pantano estaban volviendo a puerto a motor y con todas las velas arriadas.

La cuarta prueba que teníamos pendiente era darle vuelta ;) y lo hicimos tan, pero tan bien, que fue una vuelta campana en toda regla. Cuando Javier y Toni me comentaron, cada cual por su lado, lo fácil que es recuperarlo debo reconocer que no les creí.
Nos cogió un viento por la amura de estribor navegando solo con la mayor, para más datos bastante lascada... unos 45 grados respecto a la crujía. Acelerón, escora, vuelco... todo en solo un segundo. De facto, no tengo imagen en mi cabeza del vuelco. La única imagen que tengo es la de la orza apuntando al cielo ;)
La maniobra es sencilla, nadas en torno al barco, coges un cabo de adrizamiento que corren por cada banda, pasas a la banda contraria con el cabo en la mano y con un poco de esfuerzo te paras en el reborde de la banda y empiezas a tirar intentando escalar por el casco a medida que este va girando.
Hay que tener muchísimo cuidado de que la escota de la mayor no quede amordazada al volcar, porque caso contrario al adrizarlo en barco saldrá navegando con nosotros colgando. En nuestro caso, pese a que nos pasó, al ser dos, uno mantuvo el barco escorado a 90 grados mientras el otro liberó la escota. Si hubiese ido solo tendría que haberme metido bajo el casco para liberar la escota a ciegas... no me gusta mucho esa idea. Para hacerlo solo es fundamental el flotador de la punta del mástil ya que hace las veces de quien sostiene la escora del casco; aunque aún no hemos logrado izar la mayor con el flotador, se arruga y tranca antes de llegar al tope del mástil.
Como sea, se adriza el barco, éste se aproa al viento solo y luego subimos por la popa. Fácil y rápido. Comentarios... por suerte no nos pasó en la orilla, caso contrario hubiésemos golpeado contra las piedras. Además con fuerte viento, como en nuestro caso, el barco se desplazó bastante, con lo cual si nos hubiese pasado más en la orilla seguro que me hubiese disgustado por los daños. Si lo hacéis como entrenamiento procurad un área amplia, despejada y suficientemente profunda como para no romper nada.

Conclusión:

Gran jornada!!!! Pura adrenalina y muy divertida.

sábado, 5 de mayo de 2007

RS Vision XL



Por fin el "O meu Fum Fum" ha llegado!!!!





Después de unos meses de espera desde su orden de compra al final se ha adelantado más de 20 días y tuve que salir corriendo a buscarle sin nada preparado. Siquiera el gancho de Bola en el coche.


Por suerte tengo buenos amigos que me han prestado su todoterreno para ir a buscarle a L´ascala en Girona. Gracias a José Manuel y Pilar, que con toda generosidad me han prestado su coche, pude matar la ansiedad y traerle a Madrid sin demoras. Ya sabéis, nacido frente al mar y me ha tocado ser marinero de agua dulce.

Sobre la navegación en Madrid ya hablaremos… el tema se las trae para ser una ciudad que aspira a ser ciudad olímpica. Conseguir una plaza de varada es casi imposible, entre los que dejan pudrir sus barcos sin usarlos y la mafia del Canal Isabel II que solo ponen problemas en los embalses.


El O meu Fum Fum. "O meu" a secas para los amigos, es un vela ligera de 4,6 mts de eslora y 1,75 mts de manga, fabricado en Compect PE3 Polietileno, que tiene un peso de 150 kg. Fabricado por LCD Racing Sailboats en UK http://www.ldcracingsailboats.co.uk/

Dispone de un plano vélico total de 25 m2

  • Mayor (9 m2)
  • Foque (3,2 m2) con enrollador
  • Gennaker (12,6 m2)

En España lo distribuyen Javier y Toni de RSveleros quienes se han portado fantásticamente conmigo. Tengo síndrome de Estocolmo supongo ;) Pero la verdad es que son gente que excede ampliamente la condición de simples "vendedores".

Para quienes lean esto pensando en comprar su primer barco y quieran saber que esperar del vendedor, les cuento que ellos dedicaron una jornada entera a realizar una explicación detallada del montaje, cabullería, arbolado y trimado de velas. Así como a la preparación para el transporte, donde se mostraron bastante más exigentes que yo en el acondicionado para garantizar que todo llegase en perfectas condiciones...750 km de arrastre.

Si vais a comprar un barco aseguraos de que os dediquen mucho tiempo a explicaros todos los detalles, el tiempo que perdáis en eso lo ganareis el día de la botadura.